
Nacho Quintana, autor del segundo tanto. Foto: CD Eldense
El Nàstic ha caído con estrépito en el Nuevo Pepico Amat, contra un Eldense que le ha barrido literalmente (4-1).
david ruiz adelantó a los locales en el minuto 14 con una vaselina y sólo cuatro minutos después, Nacho quintana ha hecho el segundo para los valencianos de un potente disparo desde dentro del área.
Al descanso se llegó con el inquietante 2-0 y con un gol anulado a Jaume Jardí. Sin embargo, la caída ha continuado en el segundo tiempo, cuando ya ha sido ruidosa. Nada más iniciarse los segundos 45 minutos, fidel chaves ha hecho el tercero después de una gran jugada del equipo granota por banda derecha, comandada por Nacho Quintana y Borja. Para rematar el trabajo, el propio Borja ha hecho el cuarto en el minuto 64. Una goleada.
En el minuto 80, Jaume Jardí ha intentado maquillar el resultado haciendo el gol del honor y poco después, Óscar Sanz remató al larguero. Final triste, goleada y segunda derrota consecutiva. La goleada deja muy tocado al entrenador, Cristóbal Parralo.
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Sorprendería Parralo alineante de entrada Mángel Prendes, Marc Montalvo y Óscar Sanz, y situaba arriba baselga. Contra uno de los grandes de la categoría, el Nàstic ha arrancado valiente y generando ocasiones, primero de Baselga, que en la siguiente erraría una clara opción de gol a pase -poco afortunado, eso sí- de Marco Montalvo. Pero sería un espejismo porque el guión debía escribirlo Eldense. Así sería antes del cuarto de hora, cuando en un buen pase al espacio David Ruiz recibía el balón, veía adelantado a Rebollo y le clavaba una vaselina. No tendría tiempo de reponerse el Nàstic cuando Quintana remataría a gol un buen centro que Santos no podría despejar, como tocaba hacer. 2-0 en 18 minutos.
Le costaría más de media hora al Nàstic provocar el primer remate claro, obra de Jaume Jardí, el mejor granate de la tarde. Llegaría después el gol anulado por claro fuera de juego de Baselga. Las cosas podían ir a peor y así sería en el primer minuto del segundo tiempo, cuando la defensa grana encadenaría una serie de errores incomprensibles y poca contundencia defensiva en el rechace, para permitir a Fidel Chaves sentenciar al encuentro.
La caída sería aún más fuerte con el cuarto gol, obra de Calvo, al recuperar un balón que Hamza Bellari había estrellado en el palo, de nuevo ante la pasividad local. Por último, Jaume Jardí haría el gol del honor robando la cartera a un defensa local y sentenciando. Muy poco por uno Nàstic que mira hacia abajo.

Equipo de redacción




