
Baselga, en una acción del partido. Foto: Nàstic
El Nàstic ha vuelto a tropezar, esta vez en Marbella, contra el penúltimo clasificado, y se complica la permanencia en Primera RFEF.
Un gol de Víctor Sánchez en el minuto 22 de partido ha abierto la victoria local y un segundo de Cámara, en el minuto 84, han rematado los grana, para acabar con la ilusión de dar un puñetazo fuera de casa y salir del pozo.
Los grana se han puesto en situación límite cuando la temporada comienza a agonizar. Ante un rival casi en situación de descenso, Pablo Alfaro repetía alineación, pero serían los andaluces quienes controlarían el arranque del encuentro generando las primeras opciones. Así, Ohemeng, solo, tenía la primera clara a centro de Álvarez, pero Camus lograría rechazar el remate en lo que era ya el 1-0…
Respondería el Nàstic con un remate de Jaume Jardí en el travesaño fruto de un córner, primera gran ocasión de los tarraconenses. Pero llegaría el fatídico minuto 22 y los andaluces se adelantarían con un gol ridículo: Víctor Sánchez remataba una jugada penosa donde la defensa grana le dejó pasar porque reclamaba una falta previa a Enric Pujol que el árbitro ni insinuó que iba a pitar. Un gol impresentable.
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El Nàstic se iría disolvente como un terrón de azúcar y los locales tendrían una segunda ocasión con un remate de cabeza al larguero de Cámara ante la pasividad defensiva de los tarraconenses. Jaume Jardí hubiera podido hacer el empate antes del descanso pero no ha llegado al balón en un pase deAlex Jiménez.
En el segundo tiempo, Pablo Alfaro movería banquillo obligado por las circunstancias haciendo entrar Alcalá, Marc Montalvo y Juanda Fuentes por Pujol, Gelardo y Abdallah para ir a por la remontada, una semana más. Pero la cosa no daría por más que un par de remates sin demasiado peligro, el segundo parado por el guardameta local, Manu García.
con un Nàstic que no reaccionaba, que iba detrás de los andaluces, sin solidez defensiva, sin generar ocasiones y sin poder hacerle frente en los duelos particulares, llegaría la jugada clave: Mangel sería expulsado por una entrada a destiempo.
Con diez hombres y el panorama descrito, la cosa sólo podía ir a peor, y así sería. Se iban sucediendo las ocasiones marbellíes y en una de ellas, Cámara sentenciaría el encuentro.

Equipo de redacción




