
De izquierda a derecha, Elies Torres -director de las Jornadas Modernistas-; Chus Coronado -concejala de Turismo- y los dos ponentes. Foto: Francesc Sech
El arquitecto tarraconense Josep Maria Jujol dejó más documentación que Miró, Dalí y Mies van der Rohe. Éste es uno de los hallazgos comparativos después de dos años de catalogación del Archivo Jujol que se custodia en Tarragona, concretamente en el Colegio de Arquitectos de Cataluña, en la demarcación tarraconense.
Dos son los arquitectos responsables de su vaciado, Ignasi Pagès y Mònica Sans, que este miércoles, 29 de octubre, ofrecían una apasionante conferencia a los Pallaresos que servía para cerrar el ciclo modernista previo al estallido de las Jornadas Modernistas, que sucederá el segundo fin de semana de noviembre. El Archivo Jujol suma 22.000 documentos, de los que han sido fotografiados 5.500, que serán trasladados al COAC en Tarragona. Los dibujos de Jujol ubicados en Barcelona vendrán también a Tarragona.
Jujol es el tercer arquitecto internacional con más dibujos, detrás FLl Wright y Le Corbusier y delante Mies van der Rohe, pero además, los dibujos de Jujol son autógrafos -sobre el 95% de sus documentos-, hechos por él, no así en el caso de los demás arquitectos. Joan Miró dejó hechos 10.000; Salvador Dalí, 7.800, y Matisse, 1.500. Jujol creó 23.550. El hecho de que la herencia no quedara dividida ha provocado que laArchivo Jujol llegara "muy entero y hecho por transmisión directa por la familia", decían los expertos.
Ambos explicaron la documentación que creó Jujol a lo largo de su vida. Los ponentes hicieron un recorrido por el Archivo, por la producción de Jujol, su legado y su Fondo, una verdadera inmensidad oceánica de un artista que no paraba de crear, usando papeles de embalaje, facturas, cartas y cualquier pedazo de papel para diseñar obras.
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El contexto nos sitúa en diciembre de 2022, cuando con su hijo vivo, Josep Maria Jujol Júnior, se firmaba el convenio de donación del Archivo al Colegio de Arquitectos en Tarragona, consiguiendo así que no se marchara de la ciudad y de la demarcación. En enero y febrero de 2023 se realizaba un primer inventario de 5.500 documentos (en 18 carpetas); en 2024 se realizaba la segunda recepción, con 16.500 documentos (en 28 carpetas y 22 archivadores). Y más tarde se recibían objetos en otras dos recepciones.
Este año, se inventarían 1.000 documentos en MNAC, que con el artista Perejaume organizará una exposición en 2026 dedicada a Jujol. La separación hasta ahora de los documentos del MNAC y de Tarragona "no tiene sentido", subrayaban los dos ponentes.
Los documentos catalogados -y todas las obras de Tarragona ya lo son- son consultables en la web del Colegio de Arquirectos (www.arquitectes.cat), pero las 1.000 obras del MNAC no están abiertas al público, sólo son asequibles para los investigadores.
El trabajo de inventario y catalogación ha constatado lo que se veía: la producción de Jujol es inmensa y no sólo en arquitectura, también en escultura, artes aplicadas, bellas artes, diseño gráfico, industrial,… Los dos expertos ordenaron el material a partir de la actividad que originó sus creaciones: la profesión salía de encargos profesionales; la representación (obras y documentos que reflejan la realidad física, como los dibujos de las excursiones o los dietarios); y la experimentación (obra sin encargo donde plasma su imaginario de forma lúdica y libre). Este último presenta proyectos utópicos, divertimentos sobre papel y el arte religioso. Un hecho insólito en un archivo de un artista: "Hay documentos de cuando tenía 9 años, de la Escuela de Dibujo de Gracia". Hay 26.000 documentos en papel, entre inventariados (22.000) y catalogado (4.837)
Ambos arquitectos anunciaban también que Jujol tenía proyectos para México, Nicaragua, Jerusalén y Canarias. Y obras o proyectos en Sevilla, Salamanca, Santander, Bilbao, Valencia, Mallorca y Murcia. “Dejó obras y proyectos en 60 municipios catalanes, hecho que hasta ahora no se sabía, y tan importante es lo construido como lo proyectado”, decía Ignasi Pagès.
Además, el Fons cuenta con muebles propios o reaprovechados -como algunos pirograbados-, además de su biblioteca personal, que todavía no está catalogada. "Tenía un bagaje cultural detrás extensísimo. Escribía en facturas, papel de envolver, una bandeja de pastelería, listas de la compra, telegramas, contratos, participaciones de defunciones, contratos por inquilinos y al tiempo, dibujaba a las dos caras. Cualquier cosa podía acabar transformada en sus manos", relataban Pag.
Los dibujos incluyen proyectos de industrias (como Industria Albiach de Tarragona), fincas, casas no ejecutadas en Tarragona, como Casa Iglesias, el proyecto de la fachada del Teatro Metropol (entonces llamado Teatro del Patronato Obrero), la tienda del pintor estucador tarraconense Ignasi Cornadó, que tampoco se hizo, de mitades de los años 20. Un caso dramático fue que el colegio del Sagrado Corazón de Tarragona fue derribado y hay bastante gente que tiene en su casa piezas de la obra. "Se han hecho absolutas barbaridades en la obra de Jujol", decía Ignasi Pagès.
Ambos ponentes exponían también el apartado de diseño gráfico, con rotulaciones difíciles de leer para que el espectador perdiera tiempo fijándose en la obra. Por último, sus dietarios transcurren entre los años 1929 y 1945 “y especialmente espectaculares son los de la guerra civil”. También dispone de dibujos de la India, Nepal, Italia, Cerdeña, Holanda,… Jujul dejaba anotado de qué sitio eras y de dónde los extrajo.
¿Por qué hay tantísima documentación?, se preguntaban los ponentes: “Se sospecha que el padre de Jujol ya le inculcó guardarlo todo y ésta quizás ha sido la suerte de este archivo, hecho por él desde que tenía 10 años hasta su muerte, a los 70 años”.

Director DiariTots21




