
Soledad Medina es directora médica de la Clínica Regeneric
Hace 30 o 40 años, los niños se dedicaban a jugar de forma más sencilla.
En la actualidad, esta sencillez ha dado paso a una moda que invita a las niñas de 10 a 12 años a sumergirse en un mundo de cremas, sérums, máscaras y productos que prometen una piel perfecta. ¿Qué hay detrás de esa moda y de esa necesidad creada para que nuestras hijas vivan sometidas a esa belleza irreal, de filtros, de influencers, intentado ser quienes no son y parecer lo que no parecen?
Porque efectivamente, en los últimos años, hemos visto cómo la rutina de cuidado de la piel, conocida como skincare, se ha convertido en una tendencia que no sólo adultos, sino también niñas jóvenes, están adoptando con un entusiasmo peligroso.
Desde vídeos en redes sociales hasta recomendaciones de amigos, muchas niñas de entre 10 y 12 años están empezando a interesarse por productos para el cuidado de la piel, maquillajes y otros tratamientos para lucir una piel perfecta que a esa edad no corresponde, simplemente no toca. Lo que toca a esta edad es sencillamente una buena limpieza y acudir a un profesional de la salud (pediatra, médico de cabecera o dermatólogo), en caso necesario.
Skincare no es un juego de niños. A los padres puede parecernos gracioso e incluso divertido que nuestras hijas cojan nuestras cremas o quieran pasar las tardes del fin de semana en una gran superficie de cosmética buscando los mejores productos para parecer perfectos. Pero debe tenerse en cuenta que esta moda puede ocasionar problemas para sus jóvenes pieles.
Aunque cuidar la piel es importante, es fundamental entender que, a esa edad, la piel todavía está en desarrollo y que el uso inadecuado de productos puede traer más problemas que beneficios. De ahí que, lo más importante es educar a las niñas sobre el cuidado adecuado de su piel. Y aquí estamos implicados todos, desde padres y familias, hasta los profesionales y en general toda la sociedad.
En definitiva, es importante recordar que las niñas pequeñas todavía están en una etapa de crecimiento y desarrollo, y su piel necesita cuidados suaves y adecuados para su edad. Hacer rituales de skincare, como si fueran adultas, sólo para parecerse a las influencers puede llevarlas a usar productos inapropiados o excesivos, lo que puede dañar su piel y afectar a su autoestima a largo plazo. Lo valioso es enseñarles a aceptarse tal y como son, a cuidar su piel con sencillez ya valorar su belleza natural. La verdadera confianza viene de sentirse bien consigo mismas, no de seguir modas o compararse con otros. Necesitamos más educación en ese sentido y romper con los estereotipos de belleza que nos venden las redes sociales.
¡La belleza auténtica siempre será la mejor opción!
Soledad Medina es directora médica de la Clínica Regeneric

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