Pensando en la profunda transformación del sector financiero hacia la digitalización debería discernirse lo que ha comportado por cada uno de los dos lados.
Por uno, el empresarial, el cierre de sucursales a paletadas, ya sea por las propias adaptaciones o por fusiones, y como a menos oficinas menos empleados, el precipitar a un gran número de profesionales a tener que reinventarse para seguir en el mercado de trabajo. De hecho, y en resumen, lo que produce es un incremento en la cuenta de beneficios que permite seguir publicando periódicamente los miles de millones de euros ganados.

Xavier Guarque
Por el otro lado, el de los clientes, principalmente los ya entrados en edad o no familiarizados en las cambiantes tecnologías, o sencillamente reacios de entrar en internet, que han visto que el único acceso a sus movimientos oa su dinero es en un cajero automático o delante de un ordenador, por mucho que por teléfono puedan ser atendidos, más o menos bien, pero siempre después de pasar por uno y mucho menos. complicado.
Sin ningún aire de entrar a matar, y sólo en cariz pensador, es curioso que este sector, el de la banca, es el único que en momentos buenos gana, pero es que en los malos momentos también encuentra la brecha oportuna para sacar provecho. Lo dicen sus siempre crecientes beneficios.
Precisamente pensando en la gente, aquella que hizo posible implantar y hacer crecer el entrañable mundo de las cajas de ahorro, viene la imagen de su desaparición, en el caso de nuestra red en su totalidad, y cómo se ha asimilado como lo que tenía que pasar porque, para alguien, también en corrupción, los catalanes somos una especie a controlar, vigilar
Resulta muy raro que nadie haya tenido la curiosidad necesaria por llegar al fondo del agravio económico y social de lo que provocó o permitió su exterminación, más allá de la explicación fácil e interesada que en su momento nos vendieron de que estaban politizadas…
A quienes harán creer que las del resto de España, que siguen “vivitas y coleando”, no están politizadas, si estar politizadas es tener alguna relación con la política… o los políticos, en activo o apartados.
Por la diversidad de casos que se podría detectar los mismos síntomas, todo apunta a que para debilitar la identidad y singularidad de Catalunya todo vale, y con total complacencia e impunidad.
Xavier Guarque

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